diciembre 15, 2019

Para los padres

¿Tendrá mi hijo algún problema de visión?

Una revisión preventiva de los ojos responderá a esta pregunta. En promedio uno de cada cinco niños de 4 años tiene un problema de visión no detectado. Este alto número no es sorprendente, ya que contrario a una enfermedad, en el caso de un problema de visión no hay síntomas externos que se puedan reconocer a simple vista.

¿Es consiente mi hijo de su problema de visión?

Los niños con problemas de visión no se dan cuenta por sí mismos, ya que están acostumbrados a ver el mundo con sus ojos y no tienen ningún punto de comparación.

¿Para qué sirve una revisión preventiva de los ojos?

La revisión preventiva de los ojos sirve para reconocer problemas de visión en etapas tempranas. Si los problemas de visión no son detectados y tratados en los primeros años de vida, pueden terminar en deficiencias definitivas de visión. Una de estas deficiencias que no se puede corregir con gafas ni con otras ayudas visuales se conoce como ambliopía.

¿Cuándo se recomienda una revisión preventiva de los ojos?

En principio todo niño que aún no haya recibido tratamiento oftalmológico debe tomar parte regularmente de una revisión preventiva de los ojos. La primera revisión preventiva de los ojos debe hacerse tan pronto como sea posible, preferiblemente antes del primer año de vida. Las revisiones se deben repetir regularmente, ya que los ojos cambian con el crecimiento y a la par pueden aparecer nuevos problemas de visión.

¿Qué es importante de una revisión preventiva de los ojos?

Una parte fundamental de una revisión preventiva de los ojos es la refracción. De esta manera se puede verificar ya desde la etapa de lactancia, si los ojos se han desarrollado correspondientemente a la edad.

¿Qué puedo hacer?

Hable con su médico. Él puede aconsejarlo y llevar a cabo una revisión preventiva de los ojos.

¡Vale la pena aprender a VER!

Los ojos son el órgano sensorial más importante de las personas, a través de los cuales captamos el 80% de toda la información. Lo interesante es que los recién nacidos aprenden a ver de la misma manera que tienen que aprender a caminar y a hablar. Los padres pueden observar diariamente los primeros intentos de caminar o la articulación de las primeras palabras. Qué y cómo ve su hijo, permanece por el contrario oculto.

Dos ojos saludables tienen un significado crucial para el bienestar de su hijo, ya que una deficiencia visual consecuencia de un problema de visión perturba el desempeño escolar, incrementa el riesgo de accidente en la calle y reduce las posibilidades laborales.

¿Cómo aprenden los niños a ver?

La visión comprende dos procesos: la captura de imágenes a través de los ojos y el procesamiento de las imágenes en el cerebro. Los recién nacidos deben ejercitar el trabajo combinado de ojos y cerebro, para que el nervio óptico a la vez que los enlaces neuronales entre ojos, corteza visual y músculos ópticos se puedan desarrollar. Por eso los primeros años son los más importantes para una saludable formación de la visión binocular. Si en este tiempo se presentan problemas de visión, se tendrá un proceso de aprendizaje irreversiblemente erróneo. Los ojos y el cerebro no serán correctamente entrenados y el niño no alcanzará jamás su completa capacidad visual. En este caso se habla de «ojo perezoso» o ambliopía.